•  

  •  

  • Hay días que la vida, parece un traje que no nos queda del todo bien. Que nos queda demasiado grande, o demasiado pequeño, y que para verse bien, hay que adelgazar  o crecer, y eso resulta un ejercicio muy costoso.
    Hay días en que sentimos el corazón vacío y nos faltan fuerzas para salir a la calle. Son días en que la vida, es comparable con un traje que no nos queda nada bien, si hoy, en el espejo en que nos reflejamos, sentimos que nada en el mundo, está echo a nuestra medida, no nos lamentemos ni nos pongamos a régimen para adelgazar, ni nos paremos sobre los dedos de los pies, para sentirnos más altos. No vale la pena sufrir, tarde o temprano, la tela de la vida se adecua, se ajusta, toma forma y empezamos a sentirnos tan bien.
    La vida tiene esos toques de magias, que hacen que las cosas cambien, y que el día mas complicado, se convierta en el más feliz. Es la magia de haber encontrado, sin saberlo, uno de los principales secretos de la vida, el estar bien consigo mismo.
    No permitas que la vida te pase, sin que la vivas.